DESARROLLO WEB CON WORDPRESS

TE AYUDO A CONVERTIR TUS GRANDES IDEAS EN REALIDAD

SERVICIOS FORMACIÓN

Cómo fidelizar a los clientes

En opinión de muchos especialistas del mercado tradicional (es decir offline o en vivo), la forma más sencilla de fidelizar a los clientes es ofrecer buenos productos o servicios, mantener un trato agradable, y un servicio al cliente adecuado al volumen de ventas de la empresa.

Aunque esto es verdad en parte, hay muchos detalles que pueden hacer una auténtica diferencia entre una persona o empresa más del montón, y aquella que los clientes buscan una y otra vez para realizar sus compras. He aquí algunos consejos útiles:

En tiempos de crisis, el precio es REALMENTE un punto a favor. Para nadie es novedad que se viven tiempos de aprietos económicos. La medida más oportuna en estas circunstancias es analizar cuidadosamente a los competidores más fuertes, y procurar en lo posible mejorar, aunque sea un poco, todos los precios, en especial de aquello en lo que compiten con regularidad. Si al menos el precio es el mismo, tu cliente lo apreciará mucho.

La calidad del producto/servicio trae de vuelta una y otra vez a la gente. Es una especie de imán de clientes: si el producto es bueno, la voz se propaga de boca en boca rápidamente. La gente tiende a confiar más en lo que le diga un conocido, que no tiene interés alguno en promocionar nada, que lo que las empalagosas palabras de un anuncio le ofrezcan. Esta es una regla de marketing de tercera generación tan valiosa, que constituye hoy en día el paradigma de comercialización de las empresas de vanguardia.

Servicio al cliente: ese viejo problema de siempre. Aunque cualquier empresa que se respete cuenta con un departamento de atención al cliente,  la mayoría termina siendo otra oficina de ventas, pero el cliente sabe perfectamente eso, y no acude a ella, o lo hace como último recurso. El profesional o empresa de hoy en día deben orientar la atención al cliente hacia la resolución total de los problemas de sus clientes. Un cliente satisfecho podría hablar cosas buenas de ti como profesional, o de tu empresa, y en el peor de los casos, un cliente satisfecho no hablará mal de tus productos o servicios.